Metiche y Encajoso (México, 1988)
Director: Alejandro Todd
Reparto (¡de miedo!): Luis de Alba (¿será algo de Jessica?), César Bono (¿será algo de Paul Hewson?), Jorge Arvizu "El Tata", Charly Valentino, Edna Bolkan (una perfecta desconocida ¿de qué congal salió?), Vitola, Carlos Yustis, Pocholo y Diana Golden (mi reina)…’nuff said!
Una auténtica obra maestra de la picardía y la guarrez cinematográfica hecha con muy muy bajo presupuesto y aún más baja elegancia. Una obra subvaluada, tanto que a la fecha no existe el DVD oficial. Sin embargo en algún botadero de VHS de Videovisa se la podrán topar y si gustan de lo guarro plasmado en celuloide tendrán una joya invaluable en su colección (esto es más que camp y kitsch, acá es guarro y naquísimo).
El plot es emocionante (y mejor aún, hilarante) desde el primer momento: unos maleantes lidereados por el temible …*ejem ejem*… Chico Damián (Charly Valentino) llevan a cabo un elaborado operativo para robar dos llaves que abren un portafolio que contiene "La paz del mundo" (¡ay, güero!) mismas que son custodiadas por no más de 6 guardias que bien podrían ser cuicos de la Ciudad de la Esperanza por la facilidad con la que son burlados y además noqueados con gas adormecedor. Sin embargo, la banda del Chico Damián no contaba con que una misteriosa mujer vestida de negro (que en el guión muy ingeniosamente llaman: La Mujer de Negro para no a complicar más la ya inextricable trama) también está en ese lugar con la misma intención de robar las preciadas llaves. En un auténtico pacto de camaradería inédita entre maleantes, acuerdan que los dos (la de negro y Chico Damián) se queden con sendas llaves y después estrarán en contacto para llevar a cabo su malévolo plan de robar "La paz del mundo", mientras la cámara hace un impecable close-up a las manos de los maleantes que posan juntando las llaves (mon dieu!). Pero no cuentan con que hay quienes puedan arruinar sus pretensiones.
Es aquí donde entran los héroes. Luis de Alba haciéndo gala de su versatilidad histriónica hace 3 papeles: Peritos, un auténtico ñoño provinciano que anda buscando chamba en la capital y cuya catch-phrase es: "Es que yo no soy chilango". El susodicho visita a su hermano gemelo capitalino apodado "El Chido" (también interpretado por De Alba) quién a diferencia de su hermano tiene un pegue envidiable con las reinitas y además tiene una honorable chamba ya que pertenece a un escuadrón de detectives especiales dentro de las fuerzas policiacas capitalinas comandadas nada menos que por el mismísimo Pocholo (lástima que nunca saca su célebre playera con smoking impreso). Pero además El Chido no es más que la identidad secreta de El Chile, un superhéroe enmascarado (es un decir, nomás trae un pinchi antifaz y un gorro de papel periódico) que tiene como camarada justiciero a El Mole (interpretado por César Bono con un atuendo similar). Este dúo dinámico (región-4-clon-tepiteño) tiene como grito de guerra la finísima frase: "¡Chile! ¡Mole! ¡Sobres!" y por vehículo a El Chilaquil ,una especie de Kitt: El Auto Increíble, pero aún más increíble porque este carro, además de estar enchulado con chafísimos diseños hechos con vil aerosol color rojo, tiene la voz de Jorge Arvizu "El Tata" (nomás le falta hablar como alguno de la pandilla de Don Gato para ser una chingonería) y no sólo eso, este singular vehículo se toma su tiempo para andar ligando combis a media persecución (pure genious!).
Por si fuera poco, la chundísima introducción en donde El Chido presenta al reparto y al crew responsable de este deliberado bodriazo, los diálogos, las situaciones inverosímiles, las pésimas actuaciones de los personajes secundarios, los efectos especiales de tres pesos, la picardía (que es un forma decorosa, aunque mamona, de llamar a la guarrez con alusiones sexuales), las viejas encueradas (por el motivo que sea) y sobre todo el mamonsísimo final hacen de esto un auténtico libro de texto del género.
Destacan también las actuaciones de "El Tata" haciendo dos papeles: uno como El Chilaquil y otro como el maestro de karate Tuoyito Tesuda, Carlos Yustis interpretando a un policía maricón, Pocholo como el jefe de la policía (y eso nomás por la seriedad con que dice sus líneas) y Diana Golden como el pollo del El Chido aunque no diga más de 3 parlamentos en la película. Vitola y Charly Valentino están un poco sobreactuados, pero pues nada es perfecto e imperfección es la bandera de este tipo de películas.
Para cerrar con broche de oro me tomo la libertad de transcribir la supuesta sinopsis que aparece impresa en la caja del VHS. Lo que esta escrito ahí tiene poco que ver con el asunto y talante de la película pero se ve que el anónimo autor de estas líneas es portador de una sensibilidad que conmovería hasta al más indiferente:
"Chile y Moles (sic) son dos simpáticos personajes que luchan a favor de la justicia. También son los inventores de un automóvil muy especial. Se llama Chilaquil y es blindado además de que habla y tiene virtudes y defectos humanos (Blade Runner, eat your heart out). Chilaquil los acompaña en su lucha contra el mal y adora a sus inventores, al grado de soportar las torturas de los maleantes para que les revele lo que sabe de sus dueños. Este auto tan increíble como humano, capturará la imaginación y el corazón de cada uno de los espectadores".
¡AY GÜEEEEEEEY! Si la cajita no tuviera tantas fotos de viejas en paños menores pensaría que se trata de una versión mexicana del Herbie el cupido motorizado.
ENJOY!